viernes, 28 de noviembre de 2014 a las 08:14 PM

Caa Catí

Lugar natural y apacible, su denominación surge antes que el pueblo, que significa “Monte de olor pesado”, debido a la intensa fragancia que se distinguía en el lugar.

La denominación de Caá Catí surge antes que el pueblo, habiendo sido, posiblemente los guaraníes quienes le dieron esta denominación. Etimológicamente significa: “monte de olor pesado”,   Caá: equivale a monte o hierba; y Catí: como equivalente de aroma intenso, que marea .

 

COMO LLEGAR 

 

Rutas y accesos a Caa Cati, Corrientes

Desde Buenos Aires: Tomará por la Ruta Nacional 9, para después acceder a la Ruta Nacional 12, a la altura de Campana.

Ingresará a la Ruta Nacional 14, después accederá a la Ruta Nacional 130 EMP., y luego volverá a la Ruta Nacional 14.

Pasando Las Catorce y Las Tres Bocas, se incorporará a la Ruta Nacional 119, y seguirá por la Ruta Nacional 123.

Se sumará luego a la Ruta Nacional 12, para después tomar la Ruta Nacional 118.

Se accede a Caá Catí por la Ruta Provincial Nº 5, totalmente pavimentada, la cual además conduce a la localidad de San Luis del Palmar.

 

HISTORIA

Corría el año 1764 y un 7 de abril aparecían los primeros antecedente sobre la Fundación de Caá Catí, nombre que en guaraní significa monte de olor pesado, es el que designa a la población que es cabecera del departamento de General Paz.

Por Resolución del Concejo Deliberante y el Poder Ejecutivo Municipal, declararon finalmente que el 7 de abril, fecha en que se recuerda el fallecimiento, en el año 1851, del Coronel, Bernabé Antonio Esquivel (Chiquillo), sea tomada como fecha principal de recordación del pueblo.

A raíz un incendio que se produjo en el archivo de su iglesia se quedó sin los documentos que remitían a los orígenes de su fundación, y por este motivo el pueblo nunca tuvo una fecha de recordación histórica, sino que la celebración máxima del calendario se realizó siempre el día de su patrona, 7 de octubre, en advocación de Nuestra Señora del Rosario, la que dispuso el 22 de agosto de 1764 el obispo de Buenos Aires, monseñor de la Torre, en ocasión de la erección del curato.

Hoy la noticia es que a partir de una feliz iniciativa de la Municipalidad y su Concejo Deliberante, que encomendó a la profesora de Historia y actual directora de la Escuela Normal, Nilka Cáceres, la tarea de investigar sobre el origen de Caá Catí, el 7 de abril de cada año se recordará la fundación de este pueblo, cuya fecha determina la iniciativa que sea en el día de la muerte de uno de sus más ilustres hijos: el Coronel, Bernabé Antonio Esquivel (Chiquillo) en Caá Catí.

El 7 de abril de 1851 muere el coronel Bernabé Antonio Esquivel (a) Chiquillo. Había nacido en Caá Catí, cuando este pueblo presentaba el aspecto de una gran aldea, aunque según Valerio Bonastre, nació en la ciudad de Corrientes hacia 1789 o 1790; eso sí, él siempre se consideró un auténtico caacatieño. Pasó a la posteridad con el sobrenombre de “Chiquillo”, como lo llamaban sus amigos, sus comprovincianos y sus camaradas de ejército.

Perteneció a una importante familia cuyos antepasados se remontaban a los tiempos de la conquista y colonización hispánicas. Sus padres fueron Nicolás Esquivel y Micaela Esquivel y fue el último de siete hermanos, cinco varones y dos mujeres.

En 1813 “Chiquillo” ya figuraba como teniente de un Escuadrón de Caballería que era comandado por su hermano Juan Mariano, con quien acompañó a Belgrano en su incursión al Paraguay y más tarde hasta la Banda Oriental.

Luego fue colaborador de su hermano León, designado comandante militar del departamento de Caá Catí por Francisco “Pancho” Ramírez., cuando éste instaló su República Entrerriana en nuestra provincia. León Esquivel, siempre acompañado de “Chiquillo”, junto con Pedro Ferré, los hermanos Fernández Blanco, los García de Cossio, Nicolás Atienza y otros, habían sido los principales actores directos de la revolución del 12 de octubre de 1821, movimiento que convocó para el 17 de octubre a una asamblea popular que resolviera sobre la proclamación de la libertad provincial, y dentro de la independencia “La unión y fraternidad con las demás provincias de Sudamérica”.

El Sargento Mayor Nicolás Ramón de Atienza fue confirmado como gobernador provisorio y se levantó la Comandancia Militar en San Roque. Los comandantes que suscribieron este acuerdo fueron León Esquivel, Manuel Antonio Corrales, Manuel Antonio Aquino, Juan Manuel Sánchez, Juan Antonio Guery y Francisco Antonio Gómez.

En septiembre de 1832 a raíz de la constante invasión de paraguayos sobre el territorio misionero, cuya jurisdicción pertenecía a Corrientes, el Congreso Provincial autorizó al gobierno a expulsar de él a los invasores y el gobernador Pedro Ferré ordenó la organización de unidades de veteranos e instruyó a que se disciplinen milicias populares y se artilló la capital. Al frente de uno de esos cuerpos estuvo el coronel “Chiquillo” Esquivel, y lucho denodadamente en la frontera contra los emisarios del dictador Rodríguez de Francia, quien sostenía la soberanía paraguaya sobre los territorios misioneros.

Luego, en 1834, el coronel Bernabé Antonio Esquivel (a) Chiquillo es destinado nuevamente a la Frontera, en el límite con Paraguay, para incorporarse al Regimiento que comandaba Genaro Berón de Astrada, cuya misión era impedir que los soldados paraguayos crucen a territorio correntino. Con este mismo jefe, quien se constituirá en el “Mártir de Pago Largo”, Esquivel pelea denodadamente en la trágica batalla en la que pierden la vida cerca de 2.000 correntinos.

En octubre de 1839 cuando el general Juan Lavalle llega a Curuzú Cuatiá, el coronel Esquivel se pone a su lado en la organización del Ejército Libertador que comandará el porteño para iniciar la lucha contra Juan Manuel de Rosas, aunque no lo acompañó en sus luchas, pues debió permanecer en Caá Catí al frente de la Comandancia.

Se alistó más tarde en el Ejército de Reserva que preparó el general Paz en el campamento de Villanueva y participó en la batalla de Caá Guazú el 28 de noviembre de 1841, donde derrotaron a las tropas del rosistas del gobernador entrerriano Pascual Echaüe.

Después de la enorme derrota sufrida por nuestro Ejército Libertador el 6 de diciembre de 1842 en Arroyo Grande frente a las tropas rosistas comandadas por el oriental Manuel Oribe, al asumir el gobierno de Corrientes Pedro Dionisio Cabral, “Chiquillo” Esquivel fue reemplazado.

Cuando el 31 de marzo de 1843 los hermanos Joaquín y Juan Madariaga inician desde su exilio en el Brasil su invasión libertaria a Corrientes, “Chiquillo” se suma a sus huestes y ayuda a recuperar la provincia que estaba en manos de los rosistas. En la batalla de Laguna Brava, el 6 de mayo de 1843, librada precisamente a orillas de la laguna de este nombre, situada muy cerca de la ciudad de Corrientes, camino a San Luis del Palmar caen derrotados los hombres de Rosas en Corrientes.

Con su grado de coronel y al frente de sus caacatieños estuvo nuevamente en 1845 a las órdenes del general Paz cuando invade Entre Ríos.

Durante el gobierno de Benjamín Virasoso después de la trágica batalla de Vences, en la que peleó al lado del gobernador Madariaga, el 27 de noviembre de 1847, adhirió a la Federación y fue respetado en sus funciones de la Comandancia.

Finalmente participó en la expedición contra invasores paraguayos llevada a cabo en 1849 por el coronel Miguel Virasoro.

Llevó a cabo una obra progresista en su pueblo de Caá Catí en todos los ramos de la administración y fue por eso que quedó su recuerdo en la historia. Falleció en Caá Catí el 7 de abril de 1851.

A principios del siglo XVIII el Cabildo correntino estableció un presidio que tenía por misión contener los avances y desmanes que solían cometer los aborígenes de las misiones jesuíticas de la zona del río Uruguay.

En 1743 llegó a la zona de Caá Catí fray Ignacio Lezcano, mercedario, que pidió limosna para levantar allí una capilla y al que luego el doctor Casajús, párroco de Saladas, lo nombró encargado de una ayudantía de parroquia. La capilla fue levantada en tierras que fueron del capitán Simón Hernández y, a su vez, los mercedarios, compraron una estancia en la zona en 1751.

En 1818 las tropas de Andresito, lugarteniente de Artigas, asaltaron el pueblo y se llevaron sus archivos parroquiales.

En 1823, durante el gobierno de Juan José Fernández Blanco, primer gobernador constitucional de Corrientes, fue replanteado y mensurado el pueblo y el 23 de noviembre se aprobó el deslinde de los terrenos destinados al pueblo, dividido en 25 manzanas, incluida la plaza principal.

En 1831 fue designado Comandante Militar Juan Alberto Albarenga, a quien lo sucedió en el cargo el 31 de diciembre de 1849, Bernabé Antonio Esquivel (a) Chiquillo. Era directora de la Escuela de Niñas la señora Petrona Reyna y preceptora Juana Cabral.

Por decreto del 13 de octubre de 1852 se elevó al rango de villa y el 5 de diciembre de 1856 a la categoría de ciudad.

Un servicio de mensajerías lo mantenían vinculado al resto de la provincia, siendo su puerto natural el de Itá Ibaté.

Por ley del 18 de mayo de 1910 le fue cambiado su nombre guaraní por el de General Paz, pero desde 1970, por decisión del entonces gobernador Adolfo Navajas Artaza, se llama nuevamente Caá Catí, preservando el departamento el nombre del ilustre cordobés.

 

SITIOS PARA VISITAR

En la ciudad de Caá Catí, Corrientes, podrá optar por recorrer diferentes propuestas de cultura, que abren sus puertas para recorrer el pasado de la provincia de Corrientes y de toda una región.

Tanto el Museo Juan Carlos Gordiola Niella, como el Museo David Martínez, esperan en Caa Catí a todos los gustosos por conocer la historia de una localidad rica en varios aspectos.

Asímismo, en Caa Cati, Corrientes, tendrá la oportunidad de disfrutar de un típico almacén de ramos generales, conocido por los lugareños como El Asturiano.

En la Laguna Rincón, tendrá la posibilidad de acampar, disfrutar de todos los servicios y realizar actividades recreativas en familia, siempre rodeado de un marco sin igual.

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